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"Las mujeres son todas unas zorras mentirosas"

*Editado: según Francisca Verdejo, juez titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Barcelona y una de las más implicadas en el tema de la violencia de género en nuestro país, el porcentaje real de denuncias falsas en España sería tan solo del 0,017%, una cifra aún más irrisoria que la aquí comentada (5%).

Una chica en Málaga denuncia a cinco chicos por presunta violación. Durante el caso van apareciendo pruebas y contradicciones en la narración del suceso que minan cada vez más la credibilidad de la supuesta víctima, por lo que la juez decide archivar el caso. Finalmente todo acaba con la confesión de la chica: se lo había inventado todo. "¿Será zorra?" Se oye gritar. Una parte de la sociedad, indignada como pocas veces, clama al cielo con los habituales argumentos del que quiere ver reforzada a toda costa una presunción que ya tiene aceptada pero que no tiene demasiado probada "¿Veis? ¡esto es lo que pasa por ese favoritismo injusto hacia las mujeres!" "¡La discriminación positiva convierte a los inocentes hombres en víctimas de las pérfidas mujeres!" "¡En los divorcios, las mujeres nos quitan la custodia de nuestros hijos a los hombres!" y tantas otras falacias infundadas pero creídas a pies juntillas por todo el mundo, defendidas con los infalibles "a un primo mío le pasó en su divorcio" o "todo el mundo sabe que es así". Razonamientos aplastantes donde los haya. Casi parecen querer decir "¡No existe el machismo, las mujeres exageran sobre nosotros!" Qué locura.

Por eso, ahora que la trama malagueña parece llegar a su fin y todas las cartas están sobre la mesa, quiero hablar de todo el revuelo que ha levantado este caso. Un caso. UNO. Y de cómo de los otros 99 casos, donde según los datos oficiales la mujer sí es violada realmente, nada se oye, nadie habla más allá de una pequeña noticia en el diario, otra más, nadie debate airadamente, nadie se rasga la camisa para defender al inocente. Mi teoría: porque es UNA inocente. Y dudar de la inocencia, de la honestidad de una mujer, es una tradición muy española. Y no sólo española.
Lo he visto mil veces.

Algunos datos sobre las denuncias falsas en algunos países, para situarnos:

- Making a Difference Project: (EEUU) – 7% 
- Clark & Lewis (Canadá) – 6% 
- Grace, Lloyd & Smith (Inglaterra y Gales) – 8.3% 
- Harris & Grace (Reino Unido) – 10.9% 
- Kelly, Lovett & Regan (Reino Unido) – 8% 
- Heenan & Murray (Australia) – 2.1%

Aclararemos primero las razones de ella para mentir, lo cual nos ayudará a entender el big picture: la joven se viene abajo y admite que mintió porque sintió miedo de que el vídeo que le hicieron (sin su consentimiento) durante el acto sexual consentido se hiciese público y fuese estigmatizada como una "guarra" por tener sexo con varios chicos. Esta estigmatización es algo que sucede, lo sabemos porque lo hemos vivido toda la vida, seguro que hasta hemos sido partícipes de ello en nuestra juventud, con esa chica que considerábamos una puta tan sólo porque se iba con Pablito el guaperas y no con nosotros -como si nosotros no prefiriésemos también a las guapas, pero claro, ellas no lo tienen tan permitido-. La misma estigmatización morbosa que nos llevó en un principio a prestar atención a esta noticia, la de una guarra montándoselo con cinco tíos, o en el lado opuesto la de una horrenda violación grupal. Puro morbo, cero defensa e interés por el (la) inocente. Es el mundo en el que vivimos, es lo que somos.

Pero esto no es un hecho para todo el mundo, algunos se niegan a admitir que la razón detrás de las violaciones pero también detrás de la mentira de esta chica es la misma: el machismo. Porque si no viviésemos en una sociedad machista hasta la raíz, que aplaude la promiscuidad masculina pero condena la femenina, la chica no habría mentido. Simplemente no habría tenido esa necesidad frente al miedo del escarnio público. ¿Esto justifica su falsa denuncia? EN ABSOLUTO. Aquí no estamos permitiendo, justificando o perdonando delitos, estamos buscando sus causas para en el futuro no castigar si podemos evitar. Y la causa no es "la maldad de las manipuladoras mujeres", sino el machismo en el que estamos todos inmersos y que lo inunda todo, que está en todo, y que condiciona todas nuestras actitudes y decisiones, tanto de hombres como de mujeres, incluso sin darnos cuenta. Sobre todo sin darnos cuenta.

Como suele suceder en estos casos, ha habido una típica y esperable defensa a ultranza de la chica, un exceso de celo que en ocasiones ha llegado a condenar a los imputados aún sin pruebas en el también habitual e inevitable juicio social -una actitud dañina e injustificable pero comprensible, a tenor de los inquietantes datos que tenemos sobre violaciones-, pero una actitud en este caso equivocada: los chicos eran inocentes. Sin embargo, lo que me ha resultado llamativo es, como digo, la sección negacionista de la sociedad; cómo algunos hombres no han parado de usar este caso excepcional para "dar la alarma" incansablemente en sus muros de facebook, en twitter, en el bar, ante esta "injusticia insoportable" que es que haya denuncias falsas por parte de algunas mujeres. Llamativo, digo, porque una multitud de hombres atemorizados le están dando una bola inaudita a UNA denuncia falsa de UNA mujer -que está muy mal, sí, y debe ser juzgada por la ley-, pero curiosamente el resto del año se les olvida denunciar en sus muros la "injusticia insoportable" que son las otras decenas y decenas de noticias de violaciones reales que se dan, constantemente, en todas partes -que son INFINITAMENTE PEORES que un 5% de denuncias falsas-.


Porcentaje aproximado de denuncias falsas entre las verdaderas. Fuente.

Los datos: más allá de los gráficos malinterpretados -quizá por el comentado exceso de celo- que circulan por ahí, que hablan de un 0,002% de falsas denuncias, los datos reales -que varían según el país- estiman que las denuncias falsas pueden ser de al rededor de un 5%* (5 mujeres se inventan la denuncia frente a 95 mujeres y niñas violadas de verdad), según el estudio hecho en 2009 por el Centro Nacional para la Persecución de la Violencia Contra la Mujer, de Estados Unidos. Por eso, porque un 5% sigue siendo una cifra irrisoria comparada con la de las violaciones reales (y recordemos que nos referimos a violaciones denunciadas, no al total de violaciones acaecidas, que se estiman en cifras muchísimo mayores), sorprende la repercusión que está teniendo esta noticia, que parece haber sido abrazada con fuerza como "la gran prueba de que las mujeres son unas zorras mentirosas" por todos aquellos hombrecillos temerosos de sus propios miedos que se niegan a aceptar -y a combatir- el simple hecho de que vivimos en un mundo machista, culpable tanto de las violaciones reales como de la denuncia falsa de esta chica. Un miedo que les lleva a usar cualquier pequeña prueba que puedan rapiñar por ahí para defender su hipótesis negacionista de la realidad. A eso de escoger hábilmente sólo el 5% de las noticias para defender que el 95% restante del que no se quiere hablar es falso o "irrelevante" se le llama cherry picking, y es una falacia rastrera que no engaña a nadie, salvo a aquellos que la blanden y a aquellos que les creen, incapaces (o poco interesados) de investigar la verdad por sí mismos.

Resultado judiciales aproximados entre las violaciones denunciadas. Fuente.

Para colmo, otra prueba del machismo sistémico que nos asola nos llegó por las mismas fechas de manos del Ministerio del Interior, que hacía el ridículo dando sus ya tristemente célebres "Consejos para evitar las agresiones sexuales". En ellos pretendía aconsejar exclusivamente a las mujeres -en un repugnante ejercicio de culpabilización de la víctima- con recomendaciones que bien podrían pasar por una broma como "cúbrete", "no pasees por callejones oscuros" o "lleva un silbato para dar la alarma si ves a un violador". En sus ofensivos consejos, tan machistas como el machismo al que pretendían combatir, el Ministerio pasaba por alto lo más importante: dirigirse a los hombres, que son quienes cometen las violaciones -porque no, la culpable de una agresión no es quien va provocando con una minifalda, el culpable es quien decide ejercer violencia sobre otra persona, punto- y que son quienes necesitan ser educados desde niños en el respeto hacia las mujeres. Una asignatura que sigue pendiente y que es esencial si queremos tener sociedades formadas por seres humanos decentes.

No han faltado buenas chanzas a costa de estos infames consejos y del machismo más llorica y blandengue de los "hombres víctimas de la perfidia femenina". Aquí un buen ejemplo de sarcasmo en el eterno esfuerzo del humor por haceros entender esos temas difíciles que no queremos enfrentar:


Tira por Alberto Muriel.

Como creo ser una persona razonablemente inteligente, soy capaz de entender que un 5% de mujeres en estos casos, como humanas que son, pueden mentir, ser malvadas, rastreras, o simplemente equivocarse y tomar una mala y dañina decisión, como cualquier persona; no es noticia porque sean mujeres, aunque no lo creas también son humanas. Pero que un 95% de hombres, siempre hombres, que violan esposas, novias, ex-novias, hijastras, vecinas, mujeres, niños y niñas... (por no entrar en el tema del maltrato y el asesinato...) eso está más allá de la "comprensibilidad", y bien merece que lo denunciéis también en vuestras redes. Vosotros, los que con tanta fiereza habéis dado bombo a este caso y que con tanta insistencia habéis afirmado estar simplemente "denunciando la injusticia". Porque no, este caso no merece ser comentado hasta la extenuación porque es "excepcional", como algunos argumentan; precisamente porque es excepcional sobra el bombo. Lo que es terriblemente habitual y por ello merece comentarse es que somos una especie cuyos varones violan y matan a mujeres sin parar en todas partes del mundo. No es una anécdota, los datos están ahí.

Esa falta de honestidad intelectual al seleccionar los hechos que más se ajustan a nuestras ideas preconcebidas sobre "cómo creemos que funciona la sociedad", esa falta de genuina reflexión sobre el mundo real, es parte importante del problema y es otro signo de machismo sistémico, el más extendido de todos: ante una mujer quejándose, surge una actitud irracional y automatizada de "defensa del orgullo masculino frente al ataque de las mujeres", como si estas personas, los perpetuos ofendidos cada vez que una mujer osa abrir la boca, no fuesen capaces de distinguir que defenderse del machismo no significa atacar al hombre, del mismo modo que denunciar el nazismo no es despreciar a los alemanes, y que sólo un alemán y además nazi podría sentirse aludido por ello con razón.

En definitiva: violar y acusar falsamente son ambos delitos, y ambos deben ser juzgados, pero ante la claridad de que la violación se da un 95% más que las denuncias falsas, y que es uno de los delitos más aberrantes que puede cometer el ser humano, sed sinceros con vosotros mismos, vosotros que decís "yo no soy machistas pero" para acto seguido despreciar a "algunas mujeres que sí se lo merecen", preguntaos que clase de persona sois si la violación de 95 mujeres no os merece ninguna atención especial en vuestras redes -"porque ya lo han reseñado otros", he llegado a escuchar-, pero las mentiras de 5 os hacen hervir la sangre y meteros en todos los hilos de internet que encontráis a defender lo que en realidad nadie está atacando.

Preguntáoslo honestamente y quizá la respuesta os sorprenda y aclare muchas cosas. Porque la aceptación del problema -propio y ajeno- es el primer paso hacia la solución.

*

P.S.
De una vez por todas: algunas mujeres cabreadas no significan un "movimiento global llamado hembrismo", y el que sí es un movimiento global, el feminismo, no es machismo a la inversa. Sé que es más fácil decir que lo es, porque convierte a las feministas en enemigos a derrotar y os evita escuchar las desagradables verdades que os quieren decir y tener que reflexionar sobre ello. Pero feminismo es buscar la equiparación de la mujer frente al hombre para lograr la IGUALDAD. No importa si para Manolito el machista o para Anita la cabreada con los hombres el feminismo es otra cosa. Porque no importa si crees que un paraguas es un arma homicida por mucho que algunos lo usen como tal. El feminismo es lo que es, es igualdad entre hombres y mujeres, sin más. Por eso cualquier ser humano decente ES feminsita. Así que dejad de usar el término de forma incorrecta, mejorará enormemente vuestra vida, o como mínimo vuestra deteriorada imagen de ignorante.

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